La Huerta Familiar en tu casa

El cultivo de las hortalizas puede llevarse a cabo directamente en el suelo, en contenedores, es decir maceteros o macetas de diferentes tamaños y también en hidroponia.

Lo importante es poder cultivar hortalizas en el lugar que disponemos, que puede o no ser el ideal. Dentro del cultivo en suelo, lo primero que debemos analizar es la calidad del mismo. Una huerta requiere la existencia de un sustrato que cumpla con ciertas características, que fundamentalmente son: buenas condiciones físicas, físico-químicas y químicas del mismo.

Esto significa que sea suelto, con un pH adecuado (entre 5.5 y 6.5), con abundante contenido de materia orgánica y fértil, es decir que contenga los niveles necesarios de todos los nutrientes minerales que son esenciales para las plantas. Si estos requisitos se cumplen, seguramente poseerá también un buen drenaje, y si a todo esto le agregamos una exposición de al menos 6 horas de sol diarias en primavera, estaremos frente a un espacio que resulta adecuado para poder armar nuestra huerta.

Pero, puede ocurrir que las cosas no sean así. Las variables posibles que nos alejen de esta situación pueden ser muchas. Una de ellas, el sol, o mejor dicho la poca presencia del mismo es imposible de modificar, y en consecuencia en un lugar con poco sol, sólo podrán cultivarse algunas hortalizas, lo que significa que resulta inadecuado para implantar una huerta.
Con respecto a la calidad del suelo y su drenaje, éstos pueden ser mejorados.

El aspecto físico puede resolverse con el agregado de arena y materia orgánica si es muy arcilloso, o bien con materia orgánica en suelo muy sueltos. El drenaje puede resolverse a través de diferentes técnicas. En estas situaciones, también puede pensarse en cultivar sobre canteros elevados hasta 50 a 60 centímetros del nivel del suelo, rodeados de paredes de ladrillos, tablones de madera o todo otro material que tengamos a mano y pueda servirnos para ese efecto. Estos canteros, obviamente serán llenados con un sustrato fértil adecuado para el cultivo de nuestras hortalizas. Si subsisten problemas de drenaje, éstos deberán ser resueltos utilizando la tecnología que resulte más conveniente.

Nuestra huerta debe estar protegida. Esto es necesario fundamentalmente en lugares abiertos (en el campo). En este caso se puede plantar una barrera de arbustos altos o árboles de tronco vestido, al sur-suroeste.